Ocupa un rincón tranquilo y fresco de la Plaza Mayor de Aínsa, desde el que disfrutar de las espectaculares vistas que ofrece una de las más bellas plazas medievales de España. Un hermoso entorno donde las paredes de los edificios originales, perfectamente conservados, cuentan parte de la historia de esta villa medieval, y donde la armónica sucesión de arcos que forman los porches laterales hacen del lugar el enclave privilegiado para disfrutar de una deliciosa comida o cena.